No quise tener amigas. Nunca me interesó. Aunque, recuerdo que de niño jugaba con una niña a las chapadas, pero no éramos amigos, sólo jugábamos. Luego, en un verano de vacaciones útiles, conocí a una chica, que realmente me caía mal. No recuerdo el por qué, pero ni ella ni yo, éramos amigos, es mas había una hostilidad bastante notoria. Ya en la secundaria no hubo mucha oportunidad hacer amigas, pues era un colegio sólo de hombres, y fue allí donde descubrí mis gustos por los chicos. Asi que la necesidad de una amiga, no fue algo prioritario. No obstante eso, en la Iglesia (ver articulo experiencia religiosa http://carlos-omar-araya.blogspot.com/2009/08/recordando-mi-experiencia-religiosa.html) me vinculé con algunas chicas, a las cuales empezé a valorar mucho. Nunca conversé con ellas cuestiones tan personales pero la pasaba muy bien coordinando actividades con Yelbi, Vannesa y Elsa. Siempre andábamos juntos y yo era el único chico del grupo. De alguna manera tuve una conección muy fraterna y divertida con Elsa, a quien, luego de varios años volví a ver y le conté sobre mi orientación sexual.
Lo tomó muy bien pero ya no he podido hablar más con ella, y es que el tiempo y los horarios nos han alejado mucho. No obstante eso, aún recuerdo con nostalgia esa epoca en que conversábamos horas en la puerta de su casa en la 4ta etapa de Mayorazgo. Hay algunas chicas que han significado mucho para mi, de manera muy especial, recuerdo a Claudia Castillo, con quien había una química muy especial, pues en esa época yo era como un Francisco de Asis y ella como una Santa Clara de Asis. No digo que éramos misticos o algo asi, pero habia una coneccíón espiritual y fraterna muy especial, como un cariño muy grande y una identificación muy obvia con la vida de San Francisco, nos encantaba la película, Hermano Sol y Hermana Luna. Tambien hubo muchos momentos de diversión en su casa, durante las fiestas de año nuevo. Era mi vecina y amiga de la Parroquia. Fue una etapa muy grata que la guardo con harto cariño.
Analizando esto, veo que mi relación con las chicas siempre fue buena, pero fueron circunstancias donde compartíamos actividades o asuntos concretos, mas nunca les contaba mis problemas, sueños o frustaciones, quizá porque estaba en una etapa de redescubrir quien era.
Ya pasado los años, fui muy reacio a tener amigas. Osea siempre fui muy sociable pero nunca intenté tejer redes con chicas pues en mi inconciente siempre quize conocer chicos y pensaba que era una pérdida de tiempo hacer amigas, y que era más conveniente hacer amigos. Es mas, por un largo tiempo sólo salia con amigos gays y los otros amigos y amigas eran sólo circunstanciales, del trabajo o del estudio. Ademas tenía una idea algo prejuciosa sobre las chicas, pensaba que en su mayoría eran muy conservadoras y que se escandalizaban de todo - hay de todo- No me imaginaba contándole mi vida personal a una chica y evitar las trilladas preguntas que alguna vez me hicieron en razón al por qué de mi preferencia por los chicos y no por las chicas. Siempre tuve la sensación que muchas chicas -sin generalizar- no podían aceptar o comprender que a algunos chicos no nos gusten ellas. Y que harían mil artificios para cambiar esa situación, ya sean con preguntas, tratando de questionar mis gustos o seducirme. Lo cierto es que las veia a muchas bastante tontas, inmaduras, conservadoras y muy machistas para mi gusto.
Pero pese a todo lo dicho anteriormente, no sé cómo, el destino hizo que tuviera muchas amigas, muy cercanas a mi, a las que he apreciado y sigo apreciando mucho, ahi estan Milagros Porta o en el caso de la universidad, Karina Granados, Milena Villagomez, Guicela Huatuco, Zulema, Sisi, Mili Orellana y tantas más de las que guardo tantos gratos recuerdos. También mis amigas del trabajo como Guicela, Angi, karen, Maythe y tantas más, a las cuales por una extraña razón les caí en simpatía. Ya en esa etapa tenia una actitud mas abierta a conocer amigas, y con menos prejucio, me aventuré a conocer un poco mas a las féminas. Muy a menudo paraba rodeado de chicas. Era bien raro, creo que de alguna manera también le temía a relacionarme con los chicos, pues no encajaba mucho con ellos en varias cosas, entre ellas hablar de la belleza femenina, no me era nada divertido. Ahora bien, tambien creo que habia un temor oculto a que me gustase algun chico -cosa que sucedió de alguna manera- No lo sé muy bien. De por sí, yo era un chico algo solitario, pero muy amiguero. Pero tampoco encajaba mucho con sólo chicas, fue por esa razón que empecé a conocer más chicos gays. Por esa etapa conocí a mi ex novio, y durante esos casi 5 años no hice mucho para "hacer amigas"
Una de las excepciones a la regla y a la cual puedo considerar mi amiga, es Lorena Yaya. Y es que simplemente hubo una conección realmente estupenda. Ya trabajaba en Museos, y mi amistad con chicas se relacionó basicamente con Lorena, Eva y Emmy. Eramos un cuarteto inseparable. Las bromas, anécdotas, frustaciones, alegrías y tantas cosas mas que vivimos fueron increíbles. Ellas supieron de mi orientación sexual de una forma tan casual y natural, que en verdad no recuerdo ni cómo sucedió. Lo cierto, es que en esos meses fuimos realmente muy buenos amigos. Lorena asistió a la Marcha gay y varias veces a discos gays conmigo. Es muy open y una chica con la cual me siento realmente muy cómodo. Recuerdo haberle contado muchas cosas íntimas y ha sido cómplice en muchas circunstancias tan o incluso más que los amigos gays de esa época. Felizmente aún estoy en contacto con ella y con Milagros, Carolina y más amigos que conocí por Lore. Mi concepción de las chicas ha cambiado mucho ahora.
Pero pese a todo lo dicho anteriormente, no sé cómo, el destino hizo que tuviera muchas amigas, muy cercanas a mi, a las que he apreciado y sigo apreciando mucho, ahi estan Milagros Porta o en el caso de la universidad, Karina Granados, Milena Villagomez, Guicela Huatuco, Zulema, Sisi, Mili Orellana y tantas más de las que guardo tantos gratos recuerdos. También mis amigas del trabajo como Guicela, Angi, karen, Maythe y tantas más, a las cuales por una extraña razón les caí en simpatía. Ya en esa etapa tenia una actitud mas abierta a conocer amigas, y con menos prejucio, me aventuré a conocer un poco mas a las féminas. Muy a menudo paraba rodeado de chicas. Era bien raro, creo que de alguna manera también le temía a relacionarme con los chicos, pues no encajaba mucho con ellos en varias cosas, entre ellas hablar de la belleza femenina, no me era nada divertido. Ahora bien, tambien creo que habia un temor oculto a que me gustase algun chico -cosa que sucedió de alguna manera- No lo sé muy bien. De por sí, yo era un chico algo solitario, pero muy amiguero. Pero tampoco encajaba mucho con sólo chicas, fue por esa razón que empecé a conocer más chicos gays. Por esa etapa conocí a mi ex novio, y durante esos casi 5 años no hice mucho para "hacer amigas"
Una de las excepciones a la regla y a la cual puedo considerar mi amiga, es Lorena Yaya. Y es que simplemente hubo una conección realmente estupenda. Ya trabajaba en Museos, y mi amistad con chicas se relacionó basicamente con Lorena, Eva y Emmy. Eramos un cuarteto inseparable. Las bromas, anécdotas, frustaciones, alegrías y tantas cosas mas que vivimos fueron increíbles. Ellas supieron de mi orientación sexual de una forma tan casual y natural, que en verdad no recuerdo ni cómo sucedió. Lo cierto, es que en esos meses fuimos realmente muy buenos amigos. Lorena asistió a la Marcha gay y varias veces a discos gays conmigo. Es muy open y una chica con la cual me siento realmente muy cómodo. Recuerdo haberle contado muchas cosas íntimas y ha sido cómplice en muchas circunstancias tan o incluso más que los amigos gays de esa época. Felizmente aún estoy en contacto con ella y con Milagros, Carolina y más amigos que conocí por Lore. Mi concepción de las chicas ha cambiado mucho ahora.
Creo que tengo menos prejuicios respecto a ellas y ya no me incomoda tanto salir sólamente con chicas, y saber más de ellas. Es un proceso y es que la amistad es eso, un proceso que va mas alla del género o una orientación sexual específica. Definitivamente una amistad gay suele ser en muchos casos bastante ventajosa, pero he tenido la suerte y privilegio de haber conocido chicas estupendas y seguir conociendo mas. Ultimamente, Mercedes, con quien la pasé genial charlando y compartiendo tantos anhelos, problemas y sueños en común en Caballito, Buenos Aires, junto a Jes y su novio. Parecía que nos conocíamos de años. o Laura Randazzo, que mas que una amiga, parece la hermanita porteña que nunca tuve, por lo tan buena que es conmigo. Igual me sucedio con la brasilera Viviane Leite. O las lindas chicas de Venezuela que conoci en Montevideo y que alegraron mi viaje solitario por esa ciudad. O Mariana, con la que pasamos una tarde charlando, caminando, escuchando música antes de su retorno a Buenos Aires. Eso un tiempo atras hubiera sido imposible, pues estaba lleno de prejuicios y sólo buscaba relacionarme con gays. Es gente que conoces y que cuando menos te das cuenta, todo fluye de una manera tan natural, simple y muy sincera. Simplemente muchas GRACIAS chicas por permitir conocerlas mejor, por su amistad por estar ahi, brindandome su compañía femenina.

Buen artículo!
ResponderSuprimirTe entiendo perfectamente porque, incluso ahora, me es difícil relacionarme con mujeres. Quiza aún tenga algunos de los prejuicios que señalas.
Un abrazo